México, DF, miércoles 17 de marzo de 2010
Sesión No. 17

Miguel Ángel García Granados


PESCA DEPORTIVO-RECREATIVA

El diputado Miguel Ángel García Granados : Muchísimas gracias, señor presidente.

A raíz de la presentación de una iniciativa por parte de un compañero diputado del estado de Sonora, donde plantea la necesidad de la reforma al artículo 68 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, nuestros correos electrónicos empezaron a saturarse y recibimos múltiples llamadas de diversas organizaciones que se dedican al fomento de la pesca deportivo-recreativa.

La pesca deportiva-recreativa es hoy día una actividad que reviste la mayor de las importancias para la industria turística nacional, dado que los destinos de playa reciben anualmente a pescadores de todo el mundo atraídos precisamente por este deporte.

Las marinas turísticas localizadas en los puertos mexicanos reciben miles de embarcaciones extranjeras cuyos tripulantes vienen principalmente a practicar la pesca deportiva de especies reservadas por disposición de ley. Así está preceptuado en la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables. En ella se establece también que no podrán realizarse actividades de pesca distintas a las de investigación sobre las especies destinadas a la pesca deportivo-recreativa.

Al amparo legal, la pesca deportivo-recreativa es actualmente una de las actividades que arroja uno de los más grandes beneficios económicos al sector turístico de México. La derrama económica que arroja la actividad de la pesca deportiva se estima en 2 mil millones de dólares al año y favorece la creación anual y el correspondiente sostenimiento de más de 35 mil empleos. Estas cifras superan con mucho el rendimiento económico de la pesca comercial, tanto de aguas internas como de altamar, estimado solamente en mil 500 millones de dólares.

Aún más, el 80 por ciento de los pescadores de los servicios turísticos orientados a la pesca deportiva pertenece al sector social de la economía. El sector agrupa a 22 asociaciones estatales, con un aproximado de 30 mil pescadores. Estos indicadores nos dan un amplio panorama de la importancia que reviste para el sector turístico del país la pesca deportiva.

Por ello, prestadores de los servicios turísticos de este sector ven con preocupación la pretensión de liberar a la pesca comercial la captura del pez dorado, bajo el falaz y unilateral argumento de que existe la suficiente biomasa de la especie.

Esto, porque está comprobado que la reserva para la pesca deportiva de las especies, enunciada en el artículo 68 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, es un soporte fundamental para el sostenimiento de miles de familias que directa e indirectamente se benefician de la derrama económica que arroja la práctica de esta pesca.

En nombre propio y en nombre de la diputación sinaloense, nos pronunciamos porque las demandas del sector social de la pesca, legítimas desde luego, por lo que hace al mantener una fuente suficiente de ingreso económico sean debidamente atendidas, con otras alternativas de desarrollo, pero no afectando lo que ya existe. Por ello, proponemos a la consideración de esta honorable asamblea, la siguiente proposición con puntos de acuerdo:

Primero. Que esta soberanía exhorte respetuosamente a las compañeras diputadas y compañeros diputados integrantes de las Comisiones Unidas de Pesca y de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a que desechen toda iniciativa que pretenda modificar el artículo 68 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, por el que se protegen las especies reservadas en exclusiva a la pesca deportiva.

Segundo. Que esta soberanía exhorte respetuosamente al Instituto Nacional de la Pesca a que realice los estudios de investigación que determinen la situación actual de las poblaciones del pez dorado, de tal suerte que a partir de ello se establezcan los planes de manejo para las especies de pesca deportiva.

Muchísimas gracias, señor presidente.