Proposición

Con punto de acuerdo, por el cual se exhorta a la Ssa a realizar un protocolo de investigación sobre la mutilación genital femenina en México para establecer políticas tendentes a proteger la salud y los derechos reproductivos de las mujeres, a cargo de la diputada Mirza Flores Gómez, del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano

La mutilación genital femenina (MGF) o ablación comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos.

Estos procedimientos no aportan ningún beneficio a la salud de las mujeres y niñas. Pueden producir hemorragias graves y problemas urinarios, y más tarde pueden causar quistes, infecciones, infertilidad, complicaciones del parto y aumento del riesgo de muerte del recién nacido.

En la mayor parte de los casos, la mutilación genital femenina es realizada por circuncisores tradicionales que suelen tener otras funciones importantes en sus comunidades, tales como la asistencia al parto. No obstante, más del 18% de las Mutilaciones Genitales Femeninas son practicadas por dispensadores de atención de salud, y esta tendencia va en aumento.

Más de 140 millones de mujeres y niñas vivas actualmente han sido objeto de la mutilación genital femenina en los 29 países de África y Oriente Medio donde se concentra esta práctica, sin embargo la mutilación genital femenina también existe en España y Estados Unidos, debido a la cantidad de inmigrantes de países en los que la ablación forma parte de su cultura.

Las causas de la mutilación genital femenina consisten en una mezcla de factores culturales, religiosos y sociales existentes en familias y comunidades; cuando es una convención social, la práctica tiende a perpetuarse por la presión social a adaptarse a lo que hacen los demás y a lo que se ha venido haciendo tradicionalmente, en algunas comunidades, se considera a menudo parte necesaria de la buena crianza de la niña y una forma de prepararla para la vida adulta y el matrimonio.

Otro argumento que permite perpetuar estos actos inhumanos y de tortura contra la mujer es el religioso. Aunque no hay escritos que prescriban la práctica, tristemente quienes la llevan a cabo suelen creer que tiene un respaldo religioso.

Sin embargo, estos argumentos y cualquier otro carecen de sustentabilidad en el siglo XXI.

Esta práctica es a todas luces violatoria de los derechos humanos porque refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Es practicada casi siempre en menores y constituye una violación de los derechos del niño. Asimismo, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.

El 20 de diciembre de 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución A/RES/67/146, en la cual exhorta a los Estados, al sistema de la ONU, a la sociedad civil y a todas las partes implicadas a seguir observando el 6 de febrero como el Día Internacional de la Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina, y a aprovechar la ocasión para mejorar las campañas de sensibilización y tomar medidas concretas contra la mutilación genital femenina.

Por lo tanto se requiere continuar con los trabajos de concientización de las causas y consecuencias de esta práctica, así como la atención a todas aquellas mujeres que han sufrido y sufren las consecuencias de la mutilación genital femenina, y finalmente y no menos importante la concientización del personal médico, que aunque la práctica de la ablación no puede justificarse en razones médicas, en muchos países se ejecuta por profesionales de la medicina cada vez de forma más asidua.

Si bien es cierto, en México no existe ningún caso registrado de mutilación genital femenina, debemos tomar en consideración que nuestro país, como nación multicultural está integrado por diferentes grupos étnicos. El fenómeno de la migración hacia México va en aumento, hoy en día compartimos usos y costumbres con poblaciones de diferentes países, por ello es necesario que el Estado Mexicano debe velar por los derechos humanos de aquellas mujeres que llegan a nuestro país y que en su país de origen se llevan a cabo prácticas de mutilación Genital Femenina con el objetivo de que en nuestro territorio se encuentren a salvo de ésta práctica tan aberrante y de barbarie humana.

En México como en el occidente se lleva a cabo esta práctica con fines estéticos, conocidos como “rejuvenecimiento vaginal” o “vaginoplastía” en los procedimientos de cirugía plástica moderna.

En México es un campo emergente, pero en Estados Unidos, Londres y España, las operaciones para mejorar la apariencia de los genitales femeninos a través de aumentar o disminuir los labios vaginales, hacer una liposucción en el monte de Venus e incluso reconstruir el himen, son técnicas cada vez más demandadas.

La cirugía estética vaginal es una práctica criticada por diversas publicaciones especializadas. Apuntan que las cirugías conllevan riesgos y no se ha llevado a cabo investigación suficiente en este campo; que los medios de comunicación, el consumismo y la sociedad explotan las inseguridades de las mujeres y las estimulan a someterse a operaciones innecesarias.

Durante la VII Conferencia Científica Internacional del Colegio Real de Obstetras y Ginecólogos que se celebró en Montreal, Canadá, especialistas de Londres advirtieron que la cirugía estética, en cualquiera de sus tipos, puede provocar serias consecuencias.

Señalaron que la labioplastia puede dañar las fibras nerviosas en lugares muy sensibles de los órganos de la mujer y en casos extremos podrían presentar desgarros y hemorragias durante un parto.

Durante la conferencia se difundió que existe muy poca evidencia que confirme la seguridad o efectividad de estos procedimientos. Mientras que algunos estudios de casos arrojaron que los procedimientos tienen resultados estéticos positivos, no ha sido comprobado el que también mejoren los sentimientos negativos de la mujer y su funcionamiento sexual.

En México no existen más de 100 cirujanos con la formación en este campo, destacó el especialista de Culiacán, Lelevier Rico. Gran parte de las cirugías estéticas en la vagina se realizan en el sector médico privado, por lo que, “es difícil saber cuántos procedimientos se llevan a cabo”.

Pero como ha ido sucediendo desde 1984, fecha en que se registró el primer reporte con fines estéticos, este tipo de cirugías tendrá cada vez mayor demanda.

Por lo anteriormente expuesto, propongo ante esta soberanía los siguientes

Puntos de Acuerdo

Para exhortar respetuosamente a la titular de la Secretaría de Salud, doctora Mercedes Juan Sosa, para que

Primero: Realice un protocolo de investigación sobre la mutilación genital femenina en México.

Segundo: Realice una investigación de cuántas cirugías de rejuvenecimiento vaginal o vaginoplastía se realizan en México desde 2012 al 2016 y haga pública la información.

Tercero: De a conocer qué cirujanos plásticos cuentan con alguna certificación para realizar este tipo de procedimientos estéticos en México.

Cuarto: emita los lineamientos necesarios dirigidos a los médicos especialistas en practicar los procedimientos estéticos conocidos como “rejuvenecimiento vaginal”, con la finalidad de salvaguardar los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte de las mujeres que se someten a este procedimiento.

Dado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, a los 9 días del mes de febrero de 2016.

Diputada Mirza Flores Gómez (rúbrica)