El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Tiene el uso de la palabra la diputada Maribel Martínez Ruiz, del Partido del Trabajo y de las trabajadoras.

La diputada Maribel Martínez Ruiz: Con su venia, diputado presidente. Compañeras y compañeros, hablo en esta tribuna como una mujer del sur, una mujer que representa uno de los estados con las mayores carencias económicas, pero también con las más arraigadas capacidades culturales, Oaxaca.

He visto y vivido en carne propia cómo a nosotras nos cuesta más trabajo escalar en todos los niveles de la vida, cómo en ciertas comunidades aún se abusa de las mujeres, porque se piensa que ese es el derecho natural de los hombres y que las mujeres deben pertenecer el trabajar y quedarse solo en casa.

Hablando en representación de ellas, lo digo con claridad, ha llegado el tiempo de nuestra reivindicación. Ha llegado el tiempo y lo ha hecho con nosotras en este Congreso.

Que se ponga énfasis en cómo vivamos las mujeres, en cuántas oportunidades tenemos y qué estamos haciendo para aprovecharlas a profundidad.

Con la cuarta transformación llegó el tiempo de la liberación. Por eso, tal y como lo hice en comisiones unidas, es que votaré absolutamente convencida y comprometida, al igual que lo hará el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, a favor de la reforma que institucionalizará la paridad en todo.

No obstante, quiero señalar que tal y como consta en el dictamen que se somete hoy a consideración de esta soberanía, presenté una iniciativa para reformar y adicionar diversas disposiciones de la Constitución Política y lograr que desde la ley de leyes, como la nombra nuestro presidente, se garantice la paridad de género en los ayuntamientos de México, no solo horizontal, sino vertical, porque las mujeres también tenemos derecho a ocupar las sindicaturas, las regidurías de hacienda, obras y seguridad pública. Ya basta de que siempre nos asignen los espacios que a los hombres no les interesa, los espacios que consideran inferiores.

Es fundamental que ya no se preste a interpretaciones ni a consideraciones extra legales, la obligación de que en la totalidad de cargos de elección popular municipales haya postulación paritaria y alternada de mujeres. Es decir, que aseguremos paridad en el nivel de gobierno más cercano a la gente, el que más le importa a la comunidad: el gobierno municipal.

Con ello, no solo logramos mayor participación de mujeres, también estamos propiciando que las administraciones municipales pasen a la mayoría de edad y reflejen la realidad del nuevo México que estamos construyendo, un México que ya exige paridad en todos los órdenes.

Ya en esta Cámara la hemos obtenido, el presidente López Obrador tiene el primer gabinete paritario de la historia, ahora se requiere que en el país tengamos alcaldesas, síndicas, regidoras que lleven las causas y el sentir de las mujeres a cabildos y asambleas.

Mientras más podamos ahondar en esa realidad inmediata, más lograremos que las propias municipalidades, agencias y colonias se impregnen del nuevo aire libertario que recorre la República.

Como mujer del sur, conocemos que es esa parte del país donde a veces menor atención se presta a nuestros problemas y necesidades, los servicios de atención a las mujeres, los servicios de asistencia y aún las oficinas gubernamentales están todavía impregnados de antiguas ideas y malos tratos, tienen todavía el resabio del masculinismo mal entendido. Por eso, todos los órganos de decisión deben contar con la presencia de mujeres.

Pero este también es un llamado de atención para los partidos políticos. No vamos a permitir que se continúen regateando los espacios que las mujeres de México merecen. No vamos a permitir que, con trampas y artimañas en los tribunales, le quiten a una mujer el derecho de estar en un órgano de gobierno.

Por todo lo expuesto, agradezco infinitamente el trabajo y convicción de tantas mujeres que nos antecedieron en esta lucha, a quienes participaron en los cambios que propiciaron que hoy estemos aquí por primera vez muchas más mujeres, logrando así la primera legislatura de la paridad.

Con la confianza de que todas y todos aquí entendemos el tiempo que nos tocó vivir. Con la convicción de estar cumpliendo con nuestro deber con las mujeres de México, igualdad de condiciones para hombres y mujeres, paridad en todo. Es cuanto.

El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Clementina Marta Dekker, del Partido del Trabajo, hasta por siete minutos y medio.

La diputada Clementina Marta Dekker Gómez: Con el permiso de la Presidencia. Compañeras y compañeros, muy buenas tardes. Al Canal del Congreso, un saludo y a toda la ciudadanía que hoy nos ve desde esta tribuna.

Efectivamente, un día histórico para las mujeres mexicanas. Nos sentimos sumamente emocionadas por este hecho tan trascendental que estamos viviendo. Y bueno, en comisiones unidas el dictamen fue aprobado por unanimidad y espero que en este pleno de la misma forma sea.

El dictamen que nos presentan las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales e Igualdad de Género, por el que se reforman varios artículos de la Constitución Política de los Estados Unidas Mexicanos, en materia de paridad de género, es un dictamen de suma relevancia que tenemos hoy la fortuna, en este momento, de estar discutiendo y que consta de uno de los más importantes esfuerzos que se están materializando en la cuarta transformación, en materia de erradicación de la desigualdad entre hombre y mujeres.

La desigualdad entre hombre y mujeres es uno de los problemas estructurales más enraizados y urgentes de resolver en nuestra sociedad. Es el origen de una serie de violencias y discriminaciones que aquejan y merman la vida de las mujeres diariamente en el espacio público y en el privado.

La desigualdad entre hombres y mujeres es origen de limitaciones en oportunidades, de percepciones menores de salarios, de menor acceso a plazas, de tener que cumplir dobles y triples jornadas laborales y de continuas descalificaciones.

También hay que decirlo, este esfuerzo no siempre se ha reconocido adecuadamente. Las mujeres por primera vez tuvieron derecho al voto a nivel federal mediante la reforma del 17 de octubre de 1953. Asimismo, tuvieron la oportunidad de elegir por primera vez en la elección de diputados federales de 1955.

Ahora, en esta reforma se plantea establecer con toda claridad horizontal y vertical. No solo en la composición de las Cámaras del Congreso de la Unión o de las Legislaturas de los estados, sino también en la administración pública federal, en el Poder Judicial de la Federación, en los órganos constitucionales autónomos, en los municipios.

Es así que este dictamen comprende algo que es fundamental y hasta ahora ha sido omitido: incluir en el cuerpo de nuestra Carta Magna a las mujeres. No tácitamente, no neutralmente sino explícita e inclusivamente. En esta ocasión, en términos de espacios en órganos del poder público.

La paridad, como principio de igualdad rector de políticas públicas y políticas de Estado, es una medida permanente, que con la constancia y transversalidad necesarias permitirá en un futuro que las mujeres estemos plenamente representadas en los órganos de decisión de nuestro país.

La aclaración y explicación de que las mujeres tenemos el derecho de formar parte de la ciudadanía está de más. Lo importante es que en los cuerpos que representan, administran, legislan y juzgan al país es un paso importantísimo y digno de celebrar que ahí estaremos las mujeres.

El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo sabemos que, más allá del establecimiento formal de la paridad de género, se debe trabajar para superar infinidad de atavismos que van en perjuicio del desarrollo personal y laboral de las mujeres.

En este momento quisiera decirles que los cambios constitucionales que se están llevando a cabo solamente parecieran estar en teoría, en palabras, porque en las realidades que vivimos en distintos estados desde las comunidades indígenas, desde los municipios indígenas, provengo del estado de Chiapas y todavía hoy en el siglo XXI pareciera ser que los hombres no han querido aceptar que las mujeres somos capaces de estar en los momentos de las decisiones trascendentales y de todas las decisiones que competen a nuestro país y el buen desarrollo de nuestra sociedad.

Existe usurpación, existe cambio de mujeres por hombres, síndicos que se dicen ser presidentes, regidores que están tomando el papel de presidentes, que son los esposos de las presidentas electas. Entonces el reto es mucho más grande de este proceso que estamos viviendo las mujeres en todo nuestro país. No solamente es hablar de paridad de género en las leyes, sino hacerlas realmente efectivas y para eso también estaremos ahí, en el campo, batallando, dando la lucha con estas mujeres indígenas que por ser indígenas, que por ser pobres, son cada día más violentadas.

En este sentido yo quiero hacer un amplio reconocimiento a todas las mujeres que iniciaron toda esta gran lucha, mujeres valientes que en el camino muchas de ellas dieron su vida para que nosotras hoy pudiéramos estar aquí presentes, y por eso tenemos una doble responsabilidad. No solamente de legislar, sino también de seguir caminando con las mujeres que todavía no pueden hacer realidad su partición política.

Es una lucha constante, una lucha que sigue día a día y para ello en esta Legislatura, en la Cámara de Diputados y como grupo parlamentario del partido, seguiremos trabajando en pro de la igualdad de los derechos de los hombres y de las mujeres. Es cuanto, diputado presidente.