El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Tiene la palabra el diputado Benjamín Robles Montoya, del PT.

El diputado Benjamín Robles Montoya: Con su venia, diputado presidente. Compañeras, compañeros, el trabajador mexicano ha sido reducido a la condición más miserable. En donde quiera que presta sus servicios es obligado a desempeñar una dura labor de muchas horas por un jornal de unos cuantos centavos.

El capitalista soberano impone sin apelación las condiciones de trabajo que siempre son desastrosas para el obrero.

Así se consignaba en 1906 la situación de México en el programa del Partido Liberal. Y así, incluso, podemos consignarla en este 2018 más de un siglo después.

Quienes se consideraron herederos de la Revolución terminaron por solo mirar sus intereses y descuidar reivindicar a los más necesitamos.

Miren si no, los obreros y trabajadores de hoy ganan salarios irrisorios. El campo de hoy es un espacio de gente buena, pero sin oportunidades de mejorar sus condiciones de vida. Las mujeres sufren una violencia desastrosa y la posibilidad de futuro, la educación, se encuentra en niveles deplorables.

Por eso, hoy que conmemoramos la Revolución Mexicana es necesario recordar, sí, el hecho histórico, pero también su huella posterior, para que no pase otra vez que los ideales se olviden pronto y las ideas se sustituyan por riquezas particulares.

Un movimiento social solo triunfa si se cumple finalmente con sus objetivos finales. Una revolución solo triunfa si se logra establecer un sistema más justo y humano al que había antes de su levantamiento.

Por eso el verdadero valor de esta fecha no está en recordar un hecho armado, sino poner en el centro de la discusión otra vez las condiciones de vida del pueblo, la miseria y sus injusticias, el enriquecimiento de unos cuantos por sobre la pobreza de las mayorías, el sufrimiento de la gente sin servicios médicos, el abandono de las comunidades por no tener caminos decentes, pero sí muchos gobernantes indecentes.

Este día es propicio para decir que nuestro país requiere una nueva ola de cambios. Nosotros le llamamos la cuarta transformación de la República y ya está en marcha, pero esta vez pacífica, en el marco de las leyes, propiciando la participación democrática de la gente, respetando lo poco o mucho ya construido, pero con la mira en el bienestar de los más pobres. Haciendo valer a los de arriba que se acabaron los privilegios con respecto al trabajo y la prosperidad de las empresas, pero anteponiendo siempre el derecho de los trabajadores.

En suma, una cuarta transformación verdadera y pacífica, que no repita los errores del pasado. El compromiso es, y nosotros en el PT nos encargaremos de ello, que no se olviden nunca los ideales y los principios, que no se abandonen nunca las causas que han propiciado el triunfo de nuestro movimiento. Por ello sí que estamos dispuestos a dar la vida.

En este Congreso recordamos entonces este día con la convicción de que el pasado nos aporte las enseñanzas, pero nosotros aportamos el aprendizaje. Que la Revolución Mexicana perdure siempre por su hondo espíritu de cambio. Que la cuarta transformación perdure siempre por haber triunfado y, es decir, por haberle devuelto al pueblo en los hechos la esperanza de vida.

Señor diputado presidente, solo un argumento adicional. La bancada del PT aprovecha para reiterar que hay que hacer valer el contenido del artículo 136 constitucional. Es decir, la posibilidad de decirle al pueblo que tras la violación de la Constitución hay que echar para abajo, para atrás, hay que mandar al bote de la basura las reformas neoliberales estructurales que nos tienen en una situación tan complicada, tan difícil.

Llegó la hora de la cuarta transformación. Llegó la hora del pueblo de México y ese es el compromiso del Partido del Trabajo. Es cuanto, diputado presidente.

El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Muchas gracias.