La presidenta diputada Martha Sofía Tamayo Morales: Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, la diputada María Mercedes Aguilar López, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, para presentar iniciativa con proyecto de decreto a fin de que se inscriba con letras de oro en el muro de honor del Palacio Legislativo de San Lázaro, el nombre de Gilberto Bosques Saldívar.

La diputada María Mercedes Aguilar López: Con su permiso, señora presidenta. Gilberto Bosques Saldívar fue profesor, periodista, político y diplomático mexicano.

Como cónsul general de México en Francia de 1939 a 1944, ayudó a huir a más de 30 mil personas de los regímenes franquista y nazi, poniendo a salvo a refugiados españoles republicanos, judíos franceses, libaneses, entre ellos líderes políticos europeos de oposición y miembros de la resistencia anti fascista, ofreciéndoles residencia y nacionalidad mexicana. Gilberto Bosques es conocido como el Schindler mexicano en alusión al empresario alemán Oscar Schindler, que salvó a cientos de judíos del holocausto nazi.

Nació en Chiautla de Tapia, Puebla, el 20 de julio de 1892, participó en la rebelión de Aquiles Serdán en 1910 al inicio de la revolución. Tras el triunfo de la revolución se hizo político. En 1934, como diputado federal y Presidente de la Cámara de Diputados, respondí el primer informe de gobierno del presidente Lázaro Cárdenas.

En 1939, cuando al república española cayó y la Segunda Guerra Mundial se extendía sobre Europa, el presidente Cárdenas lo nombró cónsul general en París. Su misión real era convertirse en un empleado personal del presidente de México en Europa.

Gilberto Bosques salió de París cuando la ciudad estaba a punto de ser tomada por los alemanes y con amplias instrucciones para establecer el consulado donde así conviniera. Su primera ocupación fue defender a los mexicanos residentes en al Francia no ocupada pero pronto protegió también a otros grupos, apoyó a libaneses y a refugiados españoles que buscaban huir de los nazis.

Era tan grande la afluencia de refugiados que buscaban una visa mexicana que Bosques arrendó los castillos de Reinandré y el de Montgrand, para convertirlos en centros de asilo mientras se arreglaba su salida hacia México. Poco a poco fueron saliendo los exiliados, a los cuales el gobierno mexicano les otorgaba de inmediato la nacionalidad mexicana en caso de que quisieran adoptarla.

Gilberto Bosques amplió su apoyo a los refugiados antinazis y antifascistas, ya que al concederles visas mexicanas las autoridades francesas los dejaban salir del país. Más complicado fue el caso de los judíos, pues el consulado ocultó, documentó y les dio visas a un gran número de ellos.

Finalmente, México rompió las relaciones diplomáticas con el gobierno de Vichy. Poco después el consulado fue tomado por tropas de la Gestapo y violentado las normas diplomáticas, a Bosques, su familia y el personal del consulado los llevaron a Alemania, recluyéndolos en un hotel prisión. Pasado poco más de un año, serían intercambiados por prisioneros alemanes en un acuerdo con el presidente Manuel Ávila Camacho.

Bosques regresó a México en abril de 1944, miles de refugiados españoles y judíos lo esperaban en la estación del ferrocarril de Buenavista para recibirlo.

Tras la guerra, Bosques fue designado embajador de México en Portugal, Finlandia, Suecia y de 1953 a 1964 en Cuba. Su nombre se encuentra grabado en los muros del recinto del Congreso del estado de Puebla desde el año 2000.

El 4 de junio de 2003, el gobierno austriaco, en el distrito 22 de Viena, impuso a una de sus calles el nombre de Paseo Gilberto Bosques. De esta manera, el gobierno de Austria honró la memoria del ilustre diplomático mexicano, quien ayudó durante la Segunda Guerra Mundial a salvar a muchos austriacos del poder nazi.

En 2010, la cineasta Lilia Liberman realizó el documental Misa al Paraíso, el cual fue producido en México.

El 14 de diciembre de 2011, el Senado de la República aprueba la creación del Centro de Estudios Internacionales que lleva su nombre. Sin duda alguna, Gilberto Bosques Saldívar merece ser reconocido en su país, pero también ser ejemplo para las futuras generaciones.

Por lo anteriormente expuesto, someto a consideración de esta asamblea el proyecto de decreto por el que se inscribe con letras de oro en el Muro de Honor de este Palacio Legislativo, el nombre de Gilberto Bosques Saldívar, así como realizar la edición especial de un libro con su biografía. Es cuanto.

La presidenta diputada Martha Sofía Tamayo Morales: Gracias, diputada. Túrnese a la Comisión de Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias, para dictamen. Saludamos a un grupo de ciudadanos invitados, provenientes del estado de Puebla, invitados por el diputado Juan Piña Kurczyn. Bienvenidos.