El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: El diputado Juan Carlos Romero Hicks, de Acción Nacional.

El diputado Juan Carlos Romero Hicks: Con la venia de la Presidencia. Distinguidos legisladores mexicanos, tenemos un país ensangrentado, un país dolido, un país que requiere el apoyo de todos sus hijos y sus hijas. Y hoy lo que requerimos es una visión de Estado, una construcción de futuro y por supuesto que este tema es muy sensible. Ha generado diferentes formas de pensar.

Y la pregunta es muy sencilla: ¿esta va a ser la solución? Necesitamos buscar una visión integral. Por supuesto que el flagelo de este país merece ser reconocido y es la delincuencia organizada, la corrupción, el abuso y la violencia sexual contra menores y feminicidios, es el robo a casa-habitación, son los delitos electorales, el robo en vehículos de transporte, el indebido uso de armas de fuego, el robo a hidrocarburos y la desaparición forzada. Ese es el diagnóstico.

Frente a ese tratamiento la Cámara de origen, el Senado de la República, nos envía una minuta para ser Cámara revisora. Apenas en los primeros días del año aquí empezamos a revisar y se fueron diseñando tres escenarios: primero, la minuta; segundo, la ubicación de las principales coincidencias de entre los nueve delitos; y tercero, a partir de un Parlamento abierto.

No queríamos un paso en falso pero, lamentablemente, el proceso ha sido azaroso. Cuando estábamos a punto de lograr la tercera opción, la que era producto de la consulta a organismos internacionales, a especialistas, a pronunciamientos mismos, entre otros, del ministro presidente Zaldívar, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de repente llega el manotazo. Y ese manotazo quiere ver a esta Cámara como una oficialía de partes, como un querer legislativo, no como un Poder Legislativo.

Eso es lo que tenemos que lamentar, que pudiendo estar cerca de lograr la mejor solución, hoy lo que está a la vista no es la mejor opción. En la tercera vía, que se construyó con profundidad, con amplitud y con innovación, se ponían las características más importantes.

Primero, se identificaban los delitos necesarios. Segundo, se obligaba a las fiscalías y Ministerios Públicos a hacer su trabajo de investigación.

Tercero, sería el juez el que iba a determinar, porque hay que recordar que en todo el mundo la prisión preventiva oficiosa no siempre es la mejor solución. Hay 14 medidas preventivas cautelares que se pueden ubicar según la persona y la posible sustracción a la acción de la justicia, que van desde la presentación periódica ante un juez y la presentación de garantías económicas, el embargo de bienes, la inmovilización de cuentas, la prohibición de salir del país, el cuidado o vigilancia de una persona o institución, el no tener la convivencia cercana a las víctimas, el cambio inmediato de domicilio, etcétera.


Esta solución es la del escucha y es la que hoy nosotros presentamos a nombre de cuatro grupos parlamentarios, con la lista principal de sus miembros y con el apoyo de la sociedad civil, pero lamentablemente no escuchamos, no tenemos derecho a fallar.

Hemos recibido muchas aportaciones, y sí quiero hablar con la verdad, en ningún lugar del país hasta este momento, la prisión preventiva oficiosa ha demostrado su eficacia y se corre en el camino muchos riesgos, los que ya hemos reconocido, la puerta giratoria, el 86 por ciento de las personas detenidas son puestas en libertad por discrecionalidad y en ocasiones corrupción del Ministerio Público.

Y por otro lado, cuando se presentan a los jueces, generalmente en un porcentaje aproximado del 80 por ciento, cuando solicita la prisión preventiva esta es concedida, pero lamentablemente ahora nos estamos contradiciendo, estamos yendo contra este sistema penal que se está aprobando y que siempre será perfectible, con el riesgo de atentar contra el derecho a la presunción de inocencia, a la independencia judicial, a la integridad de las personas y en esta puerta giratoria y en esta prisión preventiva que puede ser una falsa salida, corremos el riesgo de criminalizar la pobreza, de agravar la población penitenciaria, obstaculizar la justicia, entorpecer la investigación criminal, y sobre todo va a tener un enorme impacto presupuestal.

Así las cosas, en Acción Nacional lamentamos el momento que tenemos porque pudiendo tener los consensos, el manazo fue lo que impidió esta solución, y por eso nosotros en este espacio de deliberación queremos mandar un mensaje a nuestro país de que sí queremos combatir estos delitos, que necesitamos mejores diseños de institución, que necesitamos mejores leyes, mejores pruebas de confianza para poder atender lo que el país está urgido. No tenemos derecho a fallar.

Cuando se habla en plena libertad generalmente tenemos entre varios bienes el mejor y pues hoy no tenemos ese uso pleno de los beneficios de la libertad, porque lo que se está poniendo a discusión lamentablemente no es la solución plena.

Nosotros, que hicimos campaña en la calle, escuchamos con polvo, sudor y lágrimas el drama de la vida cotidiana de las personas que no encuentran cómo obtener justicia en un país como el nuestro que se nos está derramando en las manos.

Por eso, en convicción de cada una de las personas, en Acción Nacional, dadas las diversas realidades y dadas las diversas iniciativas que hemos presentado en torno al robo a casa habitación, en torno al robo de autotransporte, en la portación de armas, en el robo a combustibles y en varias consideraciones, vamos a votar con plena responsabilidad en libertad frente a un escenario lamentable que no es el mejor porque habíamos construido escenarios de futuro. Hoy estamos prisioneros del pasado tratando de atender el futuro. Es cuanto.