El presidente diputado Marco Antonio Adame Castillo: Tiene la palabra por cinco minutos la diputada Marcela Torres Peimbert, del Grupo Parlamentario del PAN, para presentar iniciativa con proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo.

La diputada María Marcela Torres Peimbert: Muchas gracias, señor presidente. Estimados compañeras y compañeros diputados, México es un país de profundos contrastes, con una terrible desigualdad que lastima a las y los mexicanos y que es más visible en el aspecto de la igualdad entre mujeres y hombres.

En pleno siglo XXI encontramos islas de desigualdad que son perpetuadas por el olvido e institucionalizadas por el Estado, y que requieren intervención inmediata desde el ámbito legislativo.

Hoy me refiero particularmente a las condiciones en la que se ejerce en nuestro país el trabajo doméstico. En México hay 2.4 millones de trabajadoras del hogar que no cuentan con los derechos laborales básicos ni seguridad social obligatoria. Realizan actividades que van desde la limpieza del hogar, preparación de alimento, cuidado de vivienda, limpieza de ropa, aseo personal de los habitantes del hogar, compra, trámites, pagos y organización de actividades del hogar, así como cuidado de personas dependientes.

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, para el primer trimestre de 2017 había 2 millones 480 mil 466 personas ocupadas en el trabajo doméstico remunerado, cifra que representa el 4.8 por ciento del total de personas ocupadas en México. De cada 100 personas ocupadas en esta actividad, 90 son mujeres. Destaca que en ocupaciones como empleadas domésticas, cuidadoras de personas, lavanderas, planchadoras y cocineras domésticas, la presencia de mujeres se incrementa a más de 93 mujeres de cada 100.

Los estudios en general dejan ver cómo el trabajo doméstico es indispensable para el desarrollo de la vida humana, al tiempo que la sobrecarga de este trabajo contribuye a limitar las oportunidades de desarrollo de las mujeres en diferentes ámbitos.

De la misma manera, se ha observado cómo el trabajo doméstico es fuente de desprestigio y discriminación, al considerarse socialmente como una actividad natural de las mujeres, de bajo valor y que no requiere ningún conocimiento especial para realizarse.

Internacionalmente se ha buscado el respeto de los derechos de las trabajadoras del hogar y de su acceso a las condiciones mínimas laborales, como seguridad social y jornadas de trabajo normadas. Por ello en 2011, la Organización Internacional del Trabajo aprobó el convenio sobre el trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores domésticos número 189 y la recomendación que lo acompaña, la 201, a fin de contar con una herramienta para combatir las condiciones de discriminación de las que han sido objeto las trabajadoras del hogar. Sin embargo, México no ha ratificado este convenio.

A pesar de la importancia, el trabajo del hogar actualmente es desvalorado por múltiples razones culturales, de género y económicas, lo que lo ha constituido como un trabajo informal, incrementando el nivel de vulnerabilidad y desigualdad social en detrimento de las personas que lo realizan.

A pesar de las importantes contribuciones económicas y sociales de las trabajadoras del hogar en México, la Encuesta Nacional sobre Discriminación documenta que muchas de ellas viven en explotación laboral, discriminación y violencia dentro del lugar de trabajo.

Según datos de la ENOE 2016, el 96 por ciento no tienen ningún tipo de contrato, la mayor parte no recibe nada más que el salario por su trabajo y el 75 por ciento gana menos de 2 salarios mínimos, menos del 25 por ciento recibe aguinaldo y menos del 10 por ciento vacaciones con goce de sueldo. El 97 por ciento no tiene acceso a atención médica por su actividad laboral y el 30 por ciento ha reportado no contar con tiempo de descanso durante su jornada.

La presente iniciativa que presento a nombre del Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, el Centro de Apoyo para Empleadas del Hogar, la Conapred, la Asociación Nosotras y la Asociación Hogar Justo Hogar, tiene como objetivo básico, y en caso de ser aprobada, que las personas trabajadoras del hogar cuenten con las prestaciones establecidas en la ley, como vacaciones, como prima vacacional, como pago de días de descanso y acceso a la seguridad social y aguinaldo.

La aprobación de esta iniciativa no es una concesión graciosa, es un acto de justicia, un paso más en el camino a la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres. Les pido, compañeras y compañeros, tomemos este tema como una bandera en favor de millones de mujeres que trabajan...

El presidente diputado Marco Antonio Adame Castillo: Concluya, diputada.

La diputada María Marcela Torres Peimbert: ... sin las condiciones mínimas necesarias que cualquier trabajador disfruta en nuestro país. Es cuanto, presidente, muchísimas gracias.

El presidente diputado Marco Antonio Adame Castillo: Gracias. Túrnese a la Comisión de Trabajo y Previsión Social para dictamen.

Saludamos y damos la bienvenida a alumnos de la Universidad Azteca, plantel Chalco, invitados de la diputada Laura Barrera Fortoul. Sean bienvenidos.