La presidenta diputada Dulce María Sauri Riancho: Tiene la palabra hasta por cinco minutos el diputado José Guadalupe Ambrocio Gachuz, del Grupo Parlamentario de Morena, para presentar iniciativa con proyecto de decreto que reforma el artículo 18 de la Ley Agraria.

El diputado José Guadalupe Ambrocio Gachuz: Con su venia, diputada presidenta. Distinguidas y distinguidos compañeros legisladores. Me permito en este acto y ante esta máxima tribuna de la nación, y en mi calidad de diputado integrante del Grupo Parlamentario de Morena y de acuerdo a la experiencia que su servidor ha adquirido en materia agraria, presento la iniciativa que reforma y adiciona el artículo 17 y 18 de la Ley Agraria.

Las comunidades y sociedades agrícolas productoras que viven en el campo y que luchan día a día para sobrevivir, las cuales históricamente han sido olvidadas significativamente, es por ello que se han visto severamente afectadas en su economía, en su desarrollo y bienestar social, por lo que requieren del fortalecimiento de certeza jurídica en la defensa de la posesión, aprovechamiento, uso, goce y disfrute de los bienes de sus propiedades, sin embargo, el campo mexicano y sus propietarios se han visto afectados derivado de la limitación existente en la sucesión de los derechos de su patrimonio.

No omito comentar que el día de hoy se establece en la Ley Agraria que los derechos sobre la parcela en su calidad de ejidatario, sólo bastará que el ejidatario simplemente formule una lista de sucesión en la que consten los nombres de las personas y el orden de la preferencia conforme al cual deba hacerse la adjudicación de derechos a su fallecimiento, y se reconozca ante el Registro Agrario Nacional, o bien que se encuentre formalizada ante fedatario público.

Para el caso de que el propietario no cuente con esta designación de sucesores ante el Registro Agrario Nacional, o bien cuando ninguno de los señalados en la lista de herederos pueda recibir el beneficio de la propiedad por la imposibilidad material o legal, los derechos agrarios se transmitirán de acuerdo con el siguiente orden de preferencia:

Primero. Al cónyuge.

Segundo. A la concubina o concubinario.

Tercero. A uno de los hijos del ejidatario.

Cuarto. A uno de sus ascendientes, y

Quinto. A cualquier otra persona de las que dependan económicamente de él.

Esta iniciativa pretende asegurar y perfeccionar en la Ley Agraria la preferencia en la herencia de los terrenos, incluyendo a los ascendientes, a uno de los colaterales hasta el segundo grado, siendo estos, por ejemplo, los hermanos, nietos y abuelos.

Cabe mencionar que con esta reforma a la Ley Agraria, dará paso al perfeccionamiento  en la protección de los bienes de las comunidades ejidales y del campo mexicano de nuestro país.

Generará condiciones suficientes de arraigo y fortalecimiento en su patrimonio, economía y, desde luego, también en la producción agropecuaria que tanta falta le hace al campo mexicano, y que desde esta visión hemos detectado y promoveremos la protección de las personas que trabajan en la base fundamental de la economía de este país, esto es, la producción agroalimentaria que nos proporcionan los campesinos.

Es por ello que considero fundamentalmente lograr en todo momento su protección y salvaguardar sus derechos fundamentales.

Ha llegado el momento en esta LXIV Legislatura, de generar políticas públicas reales para el beneficio del campo y de nuestra sociedad. Es cuanto, señora presidenta.

La presidenta diputada Dulce María Sauri Riancho: Muchas gracias, diputado Ambrosio Gachuz. Túrnese a la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia alimentaria, para dictamen.