La presidenta diputada Dulce María Sauri Riancho: Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, la diputada Martha Elisa González Estrada, para presentar iniciativa con proyecto de decreto que adiciona el artículo 46 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, suscrita por diputados integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional.

La diputada Martha Elisa González Estrada: Con su permiso, diputada presidenta. Buenas tardes, señores legisladores y legisladoras. Hoy vengo a esta máxima tribuna a retomar un tema muy importante para nuestro medio ambiente.

En el PAN estamos comprometidos a respetar los tratados y convenios internacionales para la protección del medio ambiente, a través de la presentación de iniciativas que den las herramientas jurídicas para poder llevarlo a cabo.

La iniciativa que hoy presento tiene como propósito que en el texto de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente se prohíba expresamente la minería a cielo abierto en áreas naturales protegidas, como única forma de evitar este tipo de casos y otras más que se siguen aprobando en franca violación al derecho humano a un ambiente sano.

México, como firmante de la Convención de la Diversidad Biológica, está obligado a dar cumplimiento a los objetivos principales de este acuerdo. Actualmente en nuestra Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente se definen las áreas naturales protegidas como las zonas del territorio nacional y aquellas sobre las que la nación ejerce su soberanía y jurisdicción, en donde los ambientes originales no han sido significativamente alterados por la actividad del ser humano o que requieren ser preservadas y restauradas y están sujetas al régimen previsto en la presente ley.

Según datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, contamos con 182 áreas naturales de carácter federal, divididas en reservas de la biósfera, parques nacionales, monumentos naturales, áreas de protección de recursos naturales, áreas de protección de flora y fauna y santuarios que en su conjunto equivalen a 12 por ciento de la superficie nacional terrestre y 2 por ciento de la marítima.

Ahora bien, la escasa obtención de oro a través de los métodos antiguos hace que en la actualidad su extracción se realice a través de la denominada minería a cielo abierto o a tajo abierto, la cual es una actividad de alto impacto económico, ecológico y social.

Para extraer la roca es necesario abrir inmensos boquetes o tajos en la tierra que permanecen, una vez acabado el proceso minero, como gigantescas heridas en la superficie del planeta, que quedarán ahí por miles y miles de años.

Lo grave es que la minería a cielo abierto es de grandes dimensiones, como igual de grandes y peligrosos son los residuos que genera. Como el retiro de la flora y fauna de los sitios donde se ubica el tajo. Las pilas de lixiviado, los depósitos de los lodos resultantes del proceso, etcétera, lo cual destruye los ecosistemas.

En resumen, los impactos ambientales de la minería a cielo abierto son la contaminación de ríos y acuíferos con metales pesados, remoción de la cubierta vegetal y de grandes cantidades de escombros contaminantes. Abatimiento de fuentes de agua, emisiones altas de gases y polvos a la atmósfera, enfermedades humanas, afectación a las actividades económicas locales y generación de entornos sociales de marginación y pobreza.

Sin duda, la minería a cielo abierto, usando constituyente tóxico es la actividad extractiva más nociva para el ambiente, lo cual no es compatible con los objetivos de creación de las áreas naturales protegidas.

Es por lo anterior expuesto y la gravedad de este tema que someto a consideración de esta honorable asamblea la siguiente iniciativa con proyecto de decreto, que adiciona un último párrafo al artículo 46 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, para quedar como sigue:

Artículo 46. En las áreas naturales protegidas comprendidas en este artículo queda prohibido realizar obra y actividad de explotación minera, metalúrgica, cielo abierto y en los cuales se rebasen los límites máximos permisibles para los constituyentes tóxicos establecidos en las normas mexicanas correspondientes. Es cuanto, diputada presidenta.

La presidenta diputada Dulce María Sauri Riancho: Muchas gracias, diputada González Estrada. Túrnese a la Comisión de Medio Ambiente, Sustentabilidad, Cambio Climático y Recursos Naturales, para dictamen.