El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Tiene la palabra el diputado Iván Arturo Pérez Negrón Ruiz.

El diputado Iván Arturo Pérez Negrón Ruiz: Con su permiso, ciudadano presidente. Honorable asamblea, durante estos meses de trabajo esta legislatura, todos, hemos sido parte fundamental en la construcción de una nueva agenda. Los compromisos hechos por parte de una coalición que ha decidido no quedarse en la retórica, en el discurso vacío, sino traducir aquellas inquietudes y, sobre todo, exigencias, algunas históricas y otras actuales, del verdadero mandatario de esta nación, de la gente, del pueblo.

No ha sido sencillo, el matiz, las pausas y las causas han estado ahí, en la superficie del terreno legislativo, en la construcción de acuerdos, en la capacidad política. Pero, sobre todo, en la voluntad democrática de todas y todos los actores que hemos decidido cruzar por los caminos del entendimiento y no cerrarnos en la ortodoxia ideológica ni en la parsimonia de una Cámara que ha tenido por necesidad que ser proactiva, no pasiva.

Tal vez se ha estado abonando en la construcción de una nueva pedagogía, de un nuevo aprendizaje colectivo y de un renovado enfoque para dirimir las controversias y sintetizar los acuerdos.

Esta nueva forma de encausar y resolver una agenda compleja de gobierno no ha tenido pausas, pero tampoco prisas. La instauración del Parlamento abierto ha sido sin duda un mecanismo innovador y proactivo, que ha dado resultados de corto plazo y va a permitir, sin duda, sentar un precedente en el mediano y en el largo plazo.

Hoy hemos considerado ir por una ruta correcta. Hemos decidido por convicción, pero también por decisión ir generando mecanismos de interlocución más claros. Hemos dejado atrás aquella mecánica inercial que nos obstaculizaba en la expresión libre de las ideas, en la expresión contundente de nuestras posturas.

El día de hoy, con la declaratoria de constitucionalidad de la Guardia Nacional hemos dado un gran paso respecto al tipo de nación que hoy todos queremos. El ejercicio para esta Cámara de Diputados, sin embargo, debe seguir orientándose y determinándose, no en los claroscuros, en la apertura, en el diálogo, en el posicionamiento claro de qué queremos, de hacia dónde necesitamos transitar, para vernos ante los ciudadanos como profesionales de este Poder Legislativo.

Nuestra visión es una visión de Estado, porque lo que se está reformando el día de hoy no tiene que ver con una necesidad ni protagónica ni con un embalaje de cuestiones que no nos llevan a ningún lado. Hoy se están atendiendo demandas, exigencias de la gente, estamos transitando hacia el fortalecimiento, sí del Poder político, pero determinado plenamente por las causas más sensibles de la sociedad.

El decreto por el que hoy se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Carta Magna en materia de revocación de mandato y consulta popular, no puede ser visto como una reforma más, tiene que ser visto como un paso de mucho calado, que permitirá no cumplir solamente el compromiso político que hicimos en el territorio con la gente, sino establecerlo como la gran prueba de que en este país la incorporación de los actores a un propósito común es muestra plena de que estamos actuando con responsabilidad, con voluntad, pero también con mucho oficio político.

En este momento la profundidad de las acciones de acompañamiento para impulsar el proyecto de quien por decisión mayoritaria conduce los destinos del país debe tener como base precisa el consenso. No podemos seguirles regateando a los ciudadanos el legítimo derecho a ser escuchados. No podemos seguirles regateando a las familias la posibilidad de acudir y determinar quién tiene que continuar en el ejercicio del poder público y quiénes no.

Hoy lo que necesitamos es que la reforma en materia de consulta popular posibilite dar cauce al desarrollo en temas sustantivos de interés público, pero también que incorpore de una vez por todas a las estructuras sociales.

Necesitamos que las decisiones públicas puedan ser copartícipes de lo más importante que tiene una gran nación, que es su gente.

Necesitamos aminorar las presiones políticas. Necesitamos que el sistema que finalmente se está configurando con la participación de todos, verdaderamente abone a generar confianza, a generar certeza y a establecer como objetivo y premisa que la cuarta transformación no puede ser un discurso, tiene que estar acompañada de acciones congruentes y plenamente consistentes.

La democracia y el sistema de renovación de los poderes públicos en el caso, sobre todo de aquellos que provienen de la elección directa, adolecía de muchas cosas, había inconsistencias.

En tanto, a muchas de las conductas que han sido contrarias a la ética pública, a los principios básicos de convivencia social, es necesario ponerles un hasta aquí. Y con esta propuesta de reforma que estará apoyada por los legisladores de la coalición, de Encuentro Social que hoy tiene plena voz y que está presente definiendo una ruta hacia el progreso del país, iremos a favor de este dictamen.

Lisa y llanamente necesitamos precisar a qué nos estamos refiriendo con la revocación de mandato, ya que si se está dando este paso ha sido producto, fundamentalmente de la desconfianza de aquellos que nos ven a través de los medios de comunicación, de aquellos quienes, en los municipios, en las entidades federativas no tienen la plena certeza de que son verdaderamente los depositarios originarios y esenciales de la soberanía nacional.

Hoy, con la aprobación de esta reforma constitucional, la revocación de mandato tendrá características propias. Tendrá la posibilidad de establecerse como un fuerte componente, capaz de fracturar, de a de veras, el sistema de privilegios preexistente.

No podemos ser omisos, y no vamos ni a criticar ni a regresar al pasado para darnos cuenta de que hoy lo que necesita este país es construir. Lo que necesita este país es que todos caminemos en una sola ruta. Necesitamos regresarle a la política su objetividad y necesitamos hacer de la política el gran instrumento para impulsar el desarrollo integral de esta nación.

Compañeras y compañeros diputados, la revocación de mandato y la consulta popular en los términos propuestos constituye un ejercicio que, sin duda, fortalece y alienta a la democracia que exige México. Que alienta la participación ciudadana y que funde en su interior la consolidación de un anhelado modelo de gobernabilidad política, democrática, que incorpora la gobernanza y que es capaz de mejorar el modo indirecto y la capacidad del propio servicio público.

En ello reside la vitalidad de esta iniciativa. Proponemos sumar a todas las voces. Tendrá que ser en el ejercicio pleno de las responsabilidades donde nos demos cuenta si vamos por el camino y la ruta correcta. Porque hoy finalmente serán los ciudadanos, no serán las elites gobernantes las que definan si algún servidor público, incluyendo al presidente de la República, tiene que seguir o no en el ejercicio de su función pública.

No vamos a seguir regateando el poder de la gente. Necesitamos, de una vez por todas, que en este, como en cualquier país del mundo, sean los ciudadanos y el pueblo los que verdaderamente manden. Por su atención, muchas gracias.

El presidente diputado Marco Antonio Adame Castillo: Gracias, diputado. Esta Presidencia saluda la presencia de alumnos de la preparatoria Cristóbal Colón, de Tepic, Nayarit, invitados de la diputada Martha Elena García.

Y han estado presentes en el salón, alumnos de la preparatoria de la Universidad La Salle Bajío, Campus San Francisco del Rincón, invitados por la diputada Michel González Márquez. Así como la escuela primaria Estado de México, del municipio de Nextlalpan, invitados por la diputada Sandra Paola González Castañeda. A todos ellos, jóvenes alumnos, les damos la bienvenida y saludamos su visita a la Cámara de los Diputados.