El presidente parlamentario Enrique Álvarez González: Esta Presidencia le concede el uso de la palabra en la tribuna, al diputado Rodolfo Nogués Barajas, para que nos dirija unas palabras. Adelante, diputado.

El diputado Rodolfo Nogués Barajas: Con el permiso del señor presidente y de su Mesa Directiva. Muy buenas tardes a todos. Jóvenes, es para mí un honor y un gusto poder hablar a nombre de los que conformamos también la LXIII Legislatura y darles la bienvenida, desearles que este ejercicio haya sido muy fructífero, que este Segundo Parlamento Juvenil haya dejado en ustedes sembrada una semilla que pronto dé muy buenos frutos.

Quiero también felicitar mucho a la Comisión de Juventud, a la cual me honro ser parte, ser miembro de la Comisión de Juventud, que fui testigo del gran trabajo que se llevó a cabo para poder lograr este esfuerzo, esta actividad.

Que reconozco, en todo lo que vale, que nosotros los jóvenes, me incluyo entre ustedes, yo tengo 25 años, tuve la oportunidad de tomar protesta como diputado en abril y el que nos den la oportunidad de utilizar estos espacios, que nos den la oportunidad de expresar nuestras ideas, que nos den la oportunidad de que nuestra voz sea escuchada, me parece de reconocerse, me parece aplaudirse y quiero que se den un aplauso a todos ustedes por haber desarrollado esta actividad tan dignamente.

Estuve escuchando durante todo el día sus intervenciones, la verdad que debo decir que estoy muy impresionado, todas y cada una de las 15 intervenciones que vi en esta tribuna fueron de gran nivel.

Quiero felicitar el nivel del debate, pero quiero hablarnos de manera más directa y quiero que platiquemos de tres cosas, que quiero que se queden grabadas en su mente y en su corazón ahora que regresen a cada sanos y salvos, espero, después del festejo y la clausura que van a tener, que seguramente será muy interesante.

Quiero que se lleven tres cosas a su casa, la primera de ellas es, ojalá que nunca pierdan la autenticidad, ser joven creo que representa ser auténtico. Hoy que estamos en la época de las redes sociales y de las grandes revoluciones o tendencias, ojalá que ustedes nunca dejen de ser auténticos y de ser naturales. Sean auténticos en sus relaciones personales. Sean auténticos en su trabajo y por favor, sean auténticos a la hora de hacer política.

Quiero pedirles también de favor que nunca dejen de participar, que este sea solo el inicio de esa gran intención de participar.

Vayan a su distrito, conozcan a su diputado, preséntense un día con su presidente municipal, hablen con su senador. No tengan miedo, la verdad es que somos de carne y hueso y somos emanados del mismo lugar donde ustedes. Y nos da mucho gusto siempre que un joven se acerca a expresarnos sus ideas.

Por último, quiero hablarles de la valentía. Se los dice a lo mejor el menos apto para esto, pero siempre que alguien se atreve a algo salen cosas buenas. Sean valientes siempre.

Cuando me invitaron a participar en esta clausura, la verdad, creo que son pocos los que se atreven a hablar frente a 300 jóvenes, pero lo hice con mucho gusto. Lo hice pensando en que quería dejar estas tres cosas sembradas en su cabeza.

Dicen por ahí que el que es valiente nunca se arrepiente. Y quiero cerrar esta intervención con una frase de mi artista favorito, un español que se llama Joaquín Sabina, que dice así y con esto cierro, jóvenes: que ser valiente no salga tan caro y que ser cobarde no valga la pena. Muchas gracias a todos. Muchas felicidades.

El presidente parlamentario Enrique Álvarez González: Muchas gracias, diputado.