El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Se concede, por favor, ruego orden en la sala, la sesión ha comenzado. Compañeras diputadas y diputados, se concede el uso de la palabra al C. Fausto Guadarrama, escritor mazahua, en el marco de la celebración del 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas. Le ruego pase a la tribuna y me espere un momento hasta que haya silencio.

El ciudadano Fausto Guadarrama: (Habla en lengua originaria) Saludo con respeto a todos los presentes...

El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Perdón, compañero, deme un momento. El orador comenzará en cuanto haya orden en la sala. Por razón obvia esto es una falta de respeto, además de una... Por favor, ruego a los compañeros y compañeras que tomen sus asientos. Compañeros y compañeras ya empezó la sesión. Le ruego suspender sus conversaciones en voz alta. Bueno, compañero, comience, por favor.

El ciudadano Fausto Guadarrama: Saludo con respeto a todos los presentes en este recinto legislativo. Los mazahuas somos un pueblo indígena que venimos de muy lejos, somos el espíritu de esta tierra, de este sol, del viento y del fuego, somos hijos nacidos del amor entre Jocotitlán (la montaña sagrada de los mazahuas) y Xinantecátl o Nevado de Toluca.

Dentro de las ceremonias más antiguas está la de la fertilidad, ceremonia de la invocación a la lluvia. Ahora es tiempo de llamar a las nubes, de encender el fuego nuevo, de mover las manos y los pies en mágicos movimientos, de mirar con los ojos del alma, de comunicarnos desde este rincón del universo con las fuerzas del más allá. Esta es una enseñanza antigua heredada de nuestros padres y abuelos.

Sembramos palabras, cultivamos pensamiento, tenemos el privilegio de comunicarnos con nuestro pueblo y con la sociedad no indígena.

Hoy, con voz y pensamiento propio, expresamos que tenemos conciencia del ayer, del hoy, del mañana.  Aquí estamos con nuestros pensamientos y nuestra historia como pueblo, hablamos desde el corazón y de la tierra que nos vio nacer y nos preguntamos, ¿quién puede decretar la muerte de mi lengua? ¿Qué pensamiento racional es capaz de borrar una cultura?

Como dice la Declaración de Escritores de Lenguas Indígenas: “Somos parte de este país y ciudadanos del mundo. Nos hemos desarrollado en una sociedad excluyente, que nos ha arrinconado al olvido y ha menospreciado nuestros valores. A pesar de la dominación cultural que hemos padecido, seguimos siendo pueblos, conservamos las lenguas que nos dan identidad, presencia, cohesión y dignidad. Somos pueblos que sabemos cantar, pueblos que soñamos, que luchamos por nuestros derechos y que anhelamos abrir nuevos caminos para el desarrollo humano”.

La lengua mazahua sigue viva en el corazón de cada uno de nosotros, de cada persona y de cada familia a través de la palabra construimos nuestra identidad, reproducimos y recreamos nuestro pensamiento. Las voces de nuestro pueblo reencuentran su naturaleza. El tiempo en su girar nos ha fortalecido la memoria. Nuestra lengua florecerá si el olvido la marginación se superan, y si somos capaces de reconocer nuestra diversidad y los derechos culturales de la humanidad.

En los últimos años, la lengua mazahua ha ido en decremento, cada vez son menos los hablantes y esto preocupa. Considero que el sistema educativo nacional debe jugar un papel muy importante en la recuperación y fortalecimiento de nuestra lengua. Para ello, las autoridades educativas y los maestros tienen que cambiar de actitud, porque la mayoría de ellos son los primeros en negar su enseñanza en las aulas.

No puede haber igualdad mientras nuestra lengua y cultura sigan subordinadas; no puede haber verdad mientras se siga negando nuestra existencia, no puede haber razón mientras no comprendamos que la diversidad es riqueza, no puede haber equidad mientras se privilegie una cultura y se someta a las otras.

No puede haber respeto mientras la discriminación persista y no puede haber justicia mientras el flagelo de la marginación social, económica y cultural, forme parte de la vida cotidiana de nuestro pueblo.

En este momento excepcional de la humanidad tenemos que romper con los viejos estereotipos y borrar la imagen del indígena, el tonto y torpe, como se ve en las películas de la India María, usando la vestimenta de la mujer mazahua que emigró para buscar una oportunidad en la vida, pero que nunca perdió su identidad.

Anhelamos cerrar un capítulo de sufrida historia y escribir otro, con la mente y el corazón abierto, en donde la solidaridad y la hermandad entre los pueblos nos guíen hacia el bien común para que haya paz y justicia para todos.

El presidente diputado Porfirio Muñoz Ledo: Agradecemos la presencia del ciudadano Fausto Guadarrama. Lo felicitamos por la gran profundidad de su mensaje y lo invitamos a retirarse del salón cuando lo estime pertinente.