El presidente parlamentario Alejandro May Guillén: Tiene la palabra la parlamentaria juvenil Diva Acosta Cobos, por la Comisión Genaro Estrada.

La parlamentaria juvenil Diva Acosta Cobos: Con su venia, señor presidente. Muy buenas tardes a todos. Primeramente quiero saludar a los integrantes de la Mesa Directiva, a mis compañeros parlamentarios, a todas las autoridades y a las personas que también aquí están con nosotros.

Es extraordinario que durante toda la semana estuvimos participando cientos de jóvenes en cada rincón del país, de diferentes ideologías, luchando por un solo México, por un país respetuoso de los derechos de cada persona.

Hoy, en este recinto, estamos hombres y mujeres que con esfuerzo, trabajo y dedicación hemos llegado hasta aquí, pero este trayecto ha sido cargado por los estigmas a los que nos enfrentamos las personas que hemos decidido dedicar y participar en política y aportar nuestras ideas para cambiar nuestra realidad. Estos estigmas van desde descalificaciones, humillaciones públicas, golpes, secuestros, amenazas e incluso asesinatos, todo por razón de nuestro género.

Si bien, México cuenta con diversos ordenamientos en materia de defensa de derechos humanos e inclusión social, pero no han bastado para garantizar los derechos político-electorales de aquellos que por razones de género han sido excluidos por sus aspectos, por sus orígenes, por su orientación sexual, pero no por sus capacidades, ni por sus conocimientos.

La violencia política sí existe y sí ha sido evidente en las pasadas elecciones. Necesitamos decirlo muy fuerte y muy claramente: México tiene violencia política de género. En el último proceso electoral el país se caracterizó por la inclusión igualitaria en términos de género, no obstante esto representó importantes focos rojos de violencia política, en donde hasta hoy se ha incrementado un 400 por ciento y al haber 47 por ciento de casos hacia mujeres en el ejercicio del cargo público, 22 por ciento de candidatos de proceso electoral, 18 por ciento en funciones electorales y 13 por ciento en funcionarias partidistas, de acuerdo a datos del informe de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales.

Actualmente no conocemos el número de candidatos y candidatas que abiertamente son parte de la comunidad LGBT, pero sí tenemos el antecedente histórico del primer candidato a diputado declarado abiertamente gay en 1979 y que no votaron por él. ¿Y adivinen por qué? Por el simple hecho de su género.

Es por eso que es momento de actuar y combatir todos estos hechos que son aberrantes cuando se conciben y realizan, pero vergonzosos e indignos cuando se toleran y cuando se permiten. Ya basta. Ya basta que estos hechos que ocasionan violencia sean vistos como un costo por estar haciendo política. La principal obligación de un legislador es adecuar la ley a la realidad y orgullosamente puedo decirles que la Comisión Genaro Estrada, de la que formo parte, lo hizo perfectamente.

Encontramos un problema actual y lo adicionamos con una solución a la ley. De eso se trata legislar y no de inventar, sino de adecuar la ley a nuestro contexto social.

Es por eso que presentamos la iniciativa de ley que adiciona la fracción XV del artículo 3o, en donde se establece el concepto de violencia política de género, y el artículo 7o. Bis tipificando como delito electoral el acoso, la difamación y la discriminación en razón de género de la Ley General en materia de Delitos Electorales.

Condicionar la participación en la política y los asuntos de interés colectivo a una cuestión de género, es contrario al principio de igualdad y no discriminación que protege la Constitución Mexicana, en apego a compromisos adquiridos internacionalmente por el Estado mexicano en materia de derechos humanos.

Es nuestra obligación como jóvenes y como futuros legisladores crear las condiciones necesarias para erradicar esa brecha de desigualdad. Debemos proteger, regular y garantizar la igualdad de trato de oportunidades sin distinción de género en el ámbito político.

Quiero terminar con una frase. La igualdad de género es más que un objetivo en sí mismo. Es una condición previa para afrontar el reto de reducir la pobreza, promover el desarrollo sostenible y la construcción de un buen gobierno. Es cuanto, señor presidente, gracias.

El presidente parlamentario Alejandro May Guillén: Consulte la Secretaría a la asamblea si se aceptan las conclusiones e iniciativa de la Comisión.

El secretario parlamentario Diego Díaz Castañeda: Por instrucciones de la Presidencia, en votación económica se consulta a la asamblea si se aceptan las conclusiones y la iniciativa de la comisión. Los parlamentarios y parlamentarias que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo levantando la mano (votación). Gracias. Los parlamentarios que estén por la negativa sírvanse manifestarlo levantando la mano (votación). Gracias. Mayoría por la afirmativa, señor presidente.

El presidente parlamentario Alejandro May Guillén: Aceptada la conclusión e iniciativa de la Comisión Genero Estrada, remítase a la Comisión de Juventud de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión para su seguimiento.