La presidenta diputada Dulce María Sauri Riancho: Tiene la palabra el diputado Evaristo Lenin Pérez Rivera, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional.

El diputado Evaristo Lenin Pérez Rivera: Con su permiso, diputada presidenta. Compañeras y compañeros. A los trabajadores que nos ven a través de los medios de comunicación y que con su esfuerzo contribuyen al progreso del país, a los empresarios que asumen una misión de buscar un próspero y justo país, sabemos que el siglo pasado en el que se conformó el derecho de trabajo mexicano, en muchos casos estos instrumentos de interés de poder se alejaron de su visión trascendente de procurar la armonía y la consecución de la dignidad de los trabajadores.

Por décadas las nobles instituciones del derecho laboral indebidamente fueron puestas al servicio del poder político hegemónico. El resultado de esta perversión derivó en crisis, división artificial entre grupos sociales y el fortalecimiento de redes corporativas de control y de manipulación.

Desde el 39, Acción Nacional se declaró enemigo férreo de considerar al trabajo como mercancía, como simple elemento de material de producción.

Hoy con la misma convicción humanista, en un momento en el que parece que desde la Presidencia se quiere revivir la inútil y nefasta división social y crear enconos entre los mexicanos, el PAN dice presente al pasar la lista en la tarea comunitaria para construir un mejor futuro para todos y especialmente para los trabajadores de este país.

En tal virtud apoyamos el dictamen con la reforma laboral que se presenta para su discusión y su votación. Lo hacemos convencidos de que la actualización de las normas sustantivas que hoy se realizan, serán propicias para la configuración de un mejor entorno social y económico y que, en el mundo caracterizado por la competencia y la innovación, será eficiente.

Es preciso indicar que esta reforma no surge únicamente por los planteamientos del actual gobierno, como lo han pretendido hacer creer.

Desde el año 2012 Acción Nacional fijó su postura implementando reformas laborales de gran calado, basadas en los principios de la democracia sindical, de la transparencia, de la rendición de cuentas y de la transición de las juntas hacia los tribunales, incluyendo la cláusula de exclusión y el salario digno.

Tenemos una gran deuda con los trabajadores de este país, se llama, compañeros diputados: justicia laboral.

Con esta reforma se pretende dignificar a los trabajadores obligando a transitar y acabar con la corrupción sindical que venimos arrastrando del viejo régimen. Necesitamos un nuevo modelo sindical basado en la democracia.

Los trabajadores de este país han sufrido los efectos del sindicalismo antidemocrático, y también en su mayoría de las actitudes perversas de estas dirigencias.

Este sindicalismo ha contribuido en gran medida a la tragedia económica de la clase trabajadora mexicana. Nuestro anhelo es que esta ley sea un detonador económico que potencialice la industria nacional y el crecimiento económico del país para generar empleos bien pagados.

Nuestro anhelo, es que esta ley sirva para crear un sindicalismo democrático, independiente, alejado del corporativismo y del clientelismo, que dé certeza a sus trabajadores y que sirva para ser un elemento de equilibrio entre los factores de la producción.

Nuestro anhelo, es que la ley sirva para crear un piso más parejo entre las trabajadoras y los trabajadores de este país, y que tengan una verdadera justicia social. Nuestro anhelo es que esta ley pueda brindarles a las madres trabajadoras mejores oportunidades para sacar adelante a sus hijos y brindar mejores condiciones de vida para su familia.

Nuestro anhelo, es que esta ley contribuya a disminuir la brecha de la desigualdad social en la que viven más de 50 millones de mexicanos y que nos indigna, y que tengan la posibilidad de tener una vivienda digna, que tengan derecho a la salud, derecho a la calidad educativa y derecho al sano entretenimiento.

La reforma aquí contempla la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje y transita hacia los tribunales laborales regulados por el Poder Judicial y con ello acabar con la corrupción de las juntas.

La creación de un Centro Federal de Conciliación y Arbitraje Laboral para atender lo relativo a los contratos colectivos y a las asociaciones sindicales. La democratización sindical fortalecida con los ejes de rendición y cuentas y transparencia. El proceso de selección de líderes sindicales sujetos a votación directa, libre y secreta.

A pesar de ello, la reforma laboral aquí planteada se queda corta al no haber incluido a los trabajadores que se encuentran en el Apartado B, contemplados en el artículo 123 constitucional. A pesar de las actitudes antidemocráticas del proceso en la Comisión de Trabajo de esta legislatura...

La presidenta diputada Dulce María Sauri Riancho: Compañero diputado, su tiempo se ha agotado.

El diputado Evaristo Lenin Pérez Rivera: Termino, compañera diputada. A pesar de las actitudes antidemocráticas que asumieron el presidente de la Comisión de Trabajo en esta legislatura, del atropello a los derechos de los diputados de esta comisión, votaremos a favor de esta iniciativa con responsabilidad hacia México. Seguiremos luchando por la dignidad del trabajo y por las instituciones laborales que promuevan una patria ordenada y generosa. Eso es lo que todos anhelamos. Es cuanto, diputada presidenta.

La presidenta diputada Dulce María Sauri Riancho: Gracias, diputado Pérez Rivera.