La presidenta diputada Martha Sofía Tamayo Morales: Tiene la palabra hasta por cinco minutos la diputada María Cristina García Bravo, del Grupo Parlamentario del PRD, para presentar iniciativa con proyecto de decreto de reforma al artículo 57 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

La diputada María Cristina García Bravo: El cuidado del medio ambiente de hoy es el que nos dejarán los adultos. Legisladora infantil del X Parlamento de Niñas y Niños de México.

Con su venia, diputada presidenta. Compañeras y compañeros diputados, a nombre del Grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática presento una iniciativa que reforma el artículo 57, en su fracción XIX, a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, en materia de sensibilización sobre las causas y efectos del cambio climático, así como fomentar hábitos orientados hacia un estilo de vida sustentable.

Conforme a la Organización de las Naciones Unidas, existen pruebas alarmantes de que se alcanzarán, o peor aún, se sobrepasaron los puntos de inflexión que darán lugar a cambios irreversibles en importantes ecosistemas y en el sistema climático del planeta. Ecosistemas tan diversos en el mundo pueden estar llegando a umbrales de cambio drástico debido al calentamiento y a la pérdida de humedad, que tendrían repercusiones sobre varias generaciones de todas las formas de vida, lo que nos lleva a pensar que no solo es un fenómeno ambiental, estas condiciones se han convertido en una problemática de profundas consecuencias económicas, políticas y sociales, donde una de las partes más vulnerables es la niñez.

Nuestro país se ha caracterizado por el respeto irrestricto a los derechos de nuestra niñez, previstos en la Constitución y en la Convención sobre los Derechos del Niño.

Aunque es verdad, a nivel nacional la Ley General de Educación, en su artículo 7o. establece que uno de los elementos principales de la educación impartida por el Estado tendrá como eje la prevención del cambio climático y el desarrollo sustentable.

En este sentido, tenemos la responsabilidad y obligación de también contemplarlo en la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, debido a que el acceso al medio ambiente sano es uno de los derechos fundamentales, tal y como lo mandata el artículo 1o. de la citada Ley.

Es importante mencionar que la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1989 y ratificada hasta la fecha por 193 países, junto con la Declaración Un Mundo Apropiado por los Niños, protege y preservan el derecho de cada niño a un medio ambiente seguro y saludable, en el cual puedan desarrollarse y crecer.

De ahí que desde la ratificación de la Convención del 21 de septiembre de 1990, nuestro país asumió el compromiso y obligación de adecuar su acervo jurídico y políticas públicas, así como adoptar las medidas necesarias para su efectiva implementación en el país en diversas materias, pero, en especial, en la del medio ambiente.

Un ejemplo claro de los efectos que general el cambio climático es la presencia de un mayor número de desastres naturales, donde entre otros efectos tiene un impacto significativo en la producción y distribución de alimentos que generan hambre en el mundo.

Estudios recientes de UNICEF indican que el cambio climático podría aumentar a 50 millones el número de personas que sufrirán hambre en todo el planeta. La UNICEF ha establecido que serán las niñas, niños y mujeres los que representan el 65 por ciento de las personas que a lo largo de los próximos 10 años sufrirán las consecuencias de los desastres relacionados con el cambio climático, ya que miles de menores de cinco años mueren cada año en todo el mundo a causa de la contaminación del aire en exteriores e interiores, del abastecimiento de agua insalubre y del saneamiento e higiene deficiente.

Muchos han desarrollado problemas crónicos relacionados con el medio ambiente, desde alergias hasta discapacidad mental o física.

La Declaración Un mundo apropiado para los niños, aprobada por consenso en la sesión especial a favor de la infancia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, realizada en 2002, expresa claramente el compromiso de los estados a proporcionar toda la asistencia para proteger a los niños, minimizar el impacto de desastres naturales y la degradación del medio ambiente.

Compañeras y compañeros, en lugar de mantener el divorcio entre la naturaleza y el ser humano, hay que propiciar su reencuentro, esto implica aceptar que lo humano se realiza en comunidad con y en función de otros seres humanos, como integrantes de la naturaleza, sin pretender dominarla.

Estamos a tiempo de plasmar en la ley lo conducente para que las niñas, niños y adolescentes no sufran las consecuencias del cambio climático en un futuro no muy lejano.

Derivado de lo anterior, podemos resaltar que el propósito de esta iniciativa es reformar la fracción XIX del artículo 57 de la Ley General de Niñas, Niños y Adolescentes, para que no sólo se incluya el respeto al medio ambiente, sino también se fomente la sensibilización y la prevención sobre las causas y consecuencias del cambio climático, que permitirá fomentar hábitos orientados hacia un estilo de vida sustentable en las niñas, niños y adolescentes, para que gocen del bienestar al que tienen derecho. Muchas gracias.

La presidenta diputada Martha Sofía Tamayo Morales: Gracias a usted, diputada. Túrnese a la Comisión de Derechos de la Niñez, para dictamen.